Raquel
Raquel

RAQUEL QUINTO

¿Para qué sirve la utopía?, para caminar...

Feb 21 Akira en casa

Bueno…, tras la desaparición, aquí estoy otra vez, para comentaros cómo fue todo finalmente, y es que hasta hoy no he empezado a ser un poco persona, sumida en el ritmo frenético que supone tener un bebé en casa…Hoy ya, se ve que me he acostumbrado a no dormir, y lo llevo mejor…

Para empezar, decir que Akira nació el pasado día 7, tal y como estaba planeado, aunque lo que no estaba planeado es que la cosa acabara finalmente en una cesárea de urgencias…: cuando me pusieron la oxitocina para provocarme las contracciones, se dieron cuenta de que en una de esas contracciones, el latido del niño empezó a bajar y no se recuperaba, así que salieron corriendo por los pasillos con mi cama y conmigo a cuestas, y lo último que recuerdo es gente corriendo y una mascarilla que me sumió en un profundo sueño…Menos mal que todo el mundo actuó rápido, y así Akira ha podido al fin conocer este mundo, tras esa última complicación, así que yo le digo que es un superviviente!

La única cosa es que nació con poquito peso, 2Kgs 420grs, y aunque finalmente no necesitó incubadora, lo del peso es algo que nos tiene preocupados, porque con lo que pierden normalmente los primeros días, lo trajimos del hospital a casa con 2kgs 210grs, o sea, que está tan justito de peso que no puede perder más…, así que nuestra vida se resume ahora en despertarlo cada 3 horas para que coma, porque el pobrecito, si lo dejaras, dormiría todo el día, no pide de comer, pero no puede perder una toma, así que cada tres horas la odisea de espabilarlo, conseguir que tome pecho (cuando está tan dormido le cuesta un poco engancharse), y luego el biberón (porque al pesar tan poco nos han dicho que debemos darle el suplemento del biberón), de manera que se acabó el dormir en esta casa!

Así que, al agotamiento físico de no descansar, se le suma la preocupación por el peso, de manera que hemos pasado unos primeros días en casa de lo más agobiantes…, yo el primer día en casa no hacía más que llorar…, pero yo me digo que, si Akira ha sido tan superviviente en llegar hasta aquí, tiene que seguir siéndolo ahora, verdad?, así que irá cogiendo peso, y nosotros a su vez iremos relajándonos en ese sentido…

De momento, nos ha dicho el pediatra que no lo saquemos de casa, ni que la gente lo toque, porque ahora no puede permitirse coger un resfriado y dejar de comer…, estos últimos días tiene mocos, y yo tengo siempre el estómago en un puño…, no quiero ni pensar en esa posibilidad…La verdad es que, hasta que no lo vea más fuerte, estoy viviendo una época bastante angustiada, con una mezcla de sentimientos ambivalentes: entre la enorme alegría de tenerlo aquí, y el cambio de vida y la adaptación al nuevo rol de ser madre, unido a la preocupación, que hacen que no disfrute este momento tanto como me gustaría…

En fin, aquí os dejo unas pocas fotos del chiquitín:

Durmiendo
Con papá en el hospital
Con mamá
Durmiendo con mamá

2 Responses to “Akira en casa”

  1. ale pez Says:

    es hermoso!!!!!!!! con razón quería mostrarse al mundo antes de tiempo!!!!!

  2. noelia Says:

    que bonito es..!!!

Lo siento, los comentarios estan cerrados para este articulo.

© 2008, Raquel Quinto Gomez