RAQUEL QUINTO
¿Para qué sirve la utopía?, para caminar...
Oct 24 Crónicas retrospectivas de Japón. Día 4: Mejiro y Shinjuku
Una de las cosas geniales de Japón es que se come por muy poco dinero, y los platos son bastante generosos…Un plato de estos fideos podía costar unos 400 yenes (unas 400 pesetas), así que comíamos los dos por muy poquito dinero. Lo que salía más caro era si pedías cerveza, que valía unos 550 yenes, pero claro, eso si la comparamos con la comida, porque era una jarra enorme, así que tampoco salía tan mal de precio. Además, en todos los sitios te ponen agua gratis, con cubitos, acompañando a la comida, y no la tienes que pagar. En Japón les sobra el agua, y además la del grifo está muy buena, así que si bebes agua no te gastas nada en bebida. Muchas veces también te ponen té verde, que ellos beben a todas horas, pero siempre sin azúcar, así que yo a ese amargor no logré acostumbrarme…, una pena, porque creo que uno de los pilares de la longevidad japonesa, además de la comida, es gracias a tanto beber este té tan antioxidante.
Después de comer seguimos paseando por Shinjuku, y estuvimos jugando a una de las máquinas de Taiko, o tambor japonés, que teníamos muchas ganas de probar, y la verdad es que son geniales!: eliges una canción, y tienes que seguir el ritmo tocando el tambor. Por la noche, en el hotel, hice un intento de sacar algún sonido del shakuhachi, pero resultó imposible…Es dificilísimo hacerlo sonar!. Creo que mis pulmones no están hechos para esto…
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